Coloca la vela sobre una superficie estable y resistente al calor.

Enciende la mecha de madera con una cerilla, preferiblemente.

Deja que toda la superficie de la vela se derrita, antes de apagarla para que la cera fluya de manera uniforme y la mecha funcione correctamente.

Una vez encendida, mantén la vela en posición fija durante su uso y no la muevas hasta que se enfríe.

Tiempo recomendado de encendido: hasta 2 horas por sesión. Apaga la vela utilizando la tapa, no soplando, para preservar la mecha y la cera.

Deja que se enfríe antes de volver a encenderla.

Disfruta del aroma y la luz cálida, creando un ambiente relajante y acogedor.

Duración aproximada: 20–25 horas.